Bajo el seudónimo Gul Makai y con tan sólo 13 años, Malala Yousafzai comenzó a escribir en un blog para la BBC.

En sus escritos mostraba lo duro que era la vida en el Valle de Swat y el maltrato de los talibanes hacia los débiles en su Pakistán natal. Ella, como mujer, era discriminada por las fuerzas talibanes y tenía las puertas cerradas a la educación. Arriesgando su vida, explicó la terrible situación que vivían miles de niñas como ella, en un documental del New York Times. Reconocida en todo el país por denunciar los abusos de la tiranía talibán hacia las niñas, en octubre de 2012, sufrió un atentado que casi le cuesta la vida. El atentado suscitó la inmediata condena internacional y Malala recibió el apoyo de todos los países de occidente. Una semana más tarde la trasladaron al Reino Unido para una cirugía reconstructiva debido a los disparos recibidos en cabeza y cuello. Este incidente no acabó con su afán, sino que siguió luchando por los derechos de las mujeres y niñas. En 2013, fue elegida por la revista Time como una de las personas más influyentes del mundo y en octubre de 2014 recibió el Premio Nobel de la Paz convirtiéndose en la ganadora más joven de este galardón.

La lucha por los más débiles es algo loable y digno de imitar. En ocasiones, si la maldad no nos alcanza, la obviamos y miramos para otro lado. La Biblia dice que hemos de amar al prójimo como a nosotros mismos. ¿Qué tipo de persona hubiera sido Malala si una vez que vive en Reino Unido se olvida de los demás y se dedica a la buena vida? El dicho popular reza así: “No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan”, pero Jesús enseñó algo muy superior: “Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti.” Malala hace por las niñas de Pakistán lo que le gustaría que hicieran por ella. Ella fue bondadosa y otros fueron bondadosos con ella. Esto me recuerda a Jesús. Él dijo: “Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión.”

¿Te consideras una persona compasiva? Prueba a hacer a los demás lo que te gustaría que hiciesen contigo.