Como diría el anterior rey de España: “Me llena de orgullo y satisfacción dirigirme a vosotros en estas fechas tan señaladas...” Esto me hace pensar, ¿qué las hace tan señaladas?, ¿qué las hace especiales y que sean en las cuáles hacemos todo lo que hacemos?

Ponemos un Belén, comemos turrón, damos regalos, ponemos el árbol y ganamos algunos kilos. Pasan estas fechas, nos apretamos el cinturón, pero no nos preguntamos por qué todo esto. He estado investigando un poco sobre lo que significa para la gente la Navidad. He leído algunas noticias y visto algunos datos que sinceramente me han preocupado. Por ejemplo: los dos Ayuntamientos más importantes de España han prohibido cualquier tipo de alusión a Jesucristo, o a lo referido a Él, en estas fechas. El 56% de los españoles afirman que la religión no debería mezclarse con la Navidad y el 75% no creen que Jesús sea lo más importante en Navidad. Ponen por delante: familia, cenas, regalos, e incluso a Papá Noel.

Creo estoy en lo cierto si digo que Navidad no es sinónimo de materialismo ya que el que la inauguró nació en un pobre pesebre. Creo que no es sinónimo de regalos ya que al que recordamos sólo recibió tres: oro, incienso y mirra. Creo que tampoco son grandes cenas porque Él no es que tuviera grandes fortunas para comer. Creo que tampoco es sinónimo de nieve porque, probablemente, Jesús no nació el 25 de diciembre porque parece ser en una época menos fría (de ahí que los pastores cuidasen sus rebaños en el campo). Creo que tampoco es sinónimo de los Tres Reyes Magos porque ni eran reyes, ni tampoco se afirma en la Biblia que fueran tres. Con esto os quiero hacer ver que lo más importante de la Navidad no es todo esto. Ni siquiera la familia, que es muy importante y muy especial, (aunque os informo que hay estudios que prevén que para estas Navidades un 30% de la población española acabe el año sola. Y eso es muy triste).

Lo que realmente es importante es que la Navidad no es un Black Friday más largo, ni una fecha que pasa sin más; sino que es el momento en el que recordemos que Dios mismo se hizo hombre, nació de una virgen y habitó entre nosotros por amor; tan sólo por amor. Vino manso y humilde y con la misión de salvar a la humanidad. Vino a enseñarnos valores como el amor, la fraternidad, la humildad, la generosidad -que deben estar presentes no sólo en Navidad sino el resto del año-. Lo más importante es la persona de Jesús, porque sin Jesús y lo que Él vino a hacer no tiene sentido lo que celebramos; nos convertimos en robots del consumismo y no nos paramos a pensar en lo trascendental de este evento: ¡Esto es histórico! Que hace más de 2000 años vino al mundo un niño llamado Jesús que creció y que te ofrece la salvación. Parémonos a pensarlo. Pero no sólo hoy, sino el día 25, el 26, el 31, el 6 y así todo el año, porque como dice la canción: “Navidad, Navidad no es un día. Navidad es algo más.”

Y ese “algo más” es la realidad de Dios viniendo con el propósito de morir por nuestra maldad. Por tanto, desde Jesus on the Web os deseamos una feliz Navidad y un próspero año nuevo.

Recuerda que lo mejor de la Navidad es recibir y compartir lo que un niñito comenzó en Belén, que no acabó en el monte calvario en una cruz, sino que resucitó y está vivo. Jesús, hoy, puede estar en ti. ¡Qué Dios te bendiga!

  Enviar por correo a un amigo

 Imprimir esta página